A la orilla del río.

08th April 2022 - General - Comments -


Tengo el enorme honor de ser uno de los seis ganadores del concurso #SoyLeica de este año 2022 que organiza Leica Madrid. Como premio, esta fotografía estará expuesta a partir del próximo 28 de abril en la Leica Store Madrid (calle Ortega y Gasset, 34).

Antes de continuar, me gustaría añadir que además de ser una tienda a la cual no le falta ni el más mínimo detalle, en Leica Madrid disponen de una fabulosa galería donde siempre podrás ver una o varías exposiciones, asistir a charlas, o incluso cursos. Os dejo el enlace al final del blog por si queréis curiosear!!

Hace mucho tiempo que no realizó una nueva entrada en el blog y que mejor motivo que este para retomarlo, así que no me enrollo más y voy directo a hablar de la fotografía.

 
Para los que sois de Asturias quizás la zona ya la conozcáis, pero para los que no, está es una pequeña cascada, situada en el concejo de Vegadeo, y pertenece al conjunto etnográfico del Mazo del Suarón, que data del siglo XVIII.

En su día la conocí explorando la zona, ya que había ido a pasar unos días en un alojamiento rural en Villanueva de Oscos. Tiene una zona donde dejar el coche bastante decente y justo al cruzar la carretera entras en un pequeño sendero que te lleva directamente al río. He de confesar que el día que visite la zona por primera vez me dio mucha pena. Antes de aproximarte a la cascada, te encuentras con el mazo, el molino y a continuación un área recreativa, dejando siempre el río a la izquierda.

Aquella primera vez, estaban todos los cubos de madera, las mesas, todo!! estaba lleno de basura!! A pesar de que las mesas estaban prácticamente invadidas por la vegetación se veía perfectamente la enorme cantidad de basura tirada por todas partes. 





En aquella ocasión realice un montón de fotografías. Desde lejos donde también le daba protagonismo al río, desde cerca encuadrando la cascada nada más, incluso encuadraba buscando líneas o patrones en el agua sedada sin mostrar nada más del entorno. 


Me entretuve también fotografiando un Mirlo acuático que tenía su nido en la zona y que con el más absoluto respeto  fotografié y pude conseguir imágenes bastante bonitas!! Fue una tarde muy entretenida y me fui de allí contento y con buen sabor de boca con el trabajo realizado!!

A no ser que sea un viaje lejano y único tengo por costumbre regresar más adelante, sobre todo si es en Asturias, ya que cuento con la facilidad de desplazarme a mí antojo y planificar a corto plazo. 

No sé si a vosotros os pasa como a mí, que cuando llego o descubro por primera vez un lugar hermoso me cuesta plasmarlo a la primera. No sé si es por ver algo nuevo o que simplemente que a mí cerebro le cuesta ordenar de mano todos los elementos con tantas cosas llamándole la atención. Tras años de  experiencia, he llegado a comprender que muy pocas veces llego, planto el trípode y realizo la fotografía que me gusta. Al final es, o bien tras varias horas en busca de composiciones, esperas de una buena luz o la que se adecue al sujeto principal, o es a base de ir varias veces. Al final esta última me resulta más practica, ya que al ir por segunda, tercera o cuarta vez, la que sea, mí cerebro ya conoce el lugar y no se centra solo en lo que realmente llama la atención cuando llegas por primera vez. 

Creo que es lógico, que una vez llegas allí, en este caso, lo primero que te llama la atención es el magnifico salto de agua. Y al menos en mí caso, la primera vez que visité el lugar cometí el error de centrarme solo en ella, en el río y en el Mirlo acuático. 

Cada día que salgo con mí cámara trato de esforzarme más, centrarme más en los detalles, dejar que las imágenes que ven mis ojos reposen en mí mente, educar a esta para que no se quede en lo superficial, para ir un poquito más allá en la búsqueda de imágenes, de historias, de experiencias... Porque al final, con cada minúsculo esfuerzo diario, de forma constante, podemos seguir mejorando y creciendo, tanto en lo personal como en lo artístico.


La fotografía que ha dado pie a esta nueva entrada en el blog y que presenté al concurso #SoyLeica fue tomada la segunda vez que visite el Mazo de Meredo.

Investigando por google había descubierto otro salto de agua bastante bonito y tras una breve planificación decidí desplazarme hasta ese lugar. Fue al acabar de realizar fotografías allí y a la hora de comer, cuando descubrí que estaba relativamente cerca del Mazo de Meredo y que podría aprovechar la tarde y acercarme de nuevo hasta allí. 

Esta vez ya conocía el lugar y aunque al llegar fui directo al salto de agua, no tarde nada en ponerme a investigar encuadres diferentes a los que había realizado la vez anterior. 

Cuando dejas de lado al sujeto principal, uno se centra mucho más en los detalles, sobre todo en los pequeños detalles. 

Localicé un árbol junto al río que en su base tenia una serie de maderos muertos y que sobre ellos crecían hongos y plantas. Me centre en estas últimas.

 En anteriores ocasiones, cuando quise darle protagonismo al río y tomar distancia con la cascada, descubrí que había algo que no me terminaba de convencer. A pesar de que el rio estaba bonito, la luz y el ambiente eran increíbles, y la composición no era del todo mala, cuando revisaba la imagen en la pantalla de la cámara notaba un vacío entre esta y la cascada. No era lo que quería expresar. 

Esta vez, con las plantas no ocurría lo mismo. Tenia un sujeto principal en primer plano y la cascada al fondo. Un sujeto que cuenta una historia. Una historia que narra la importancia del agua en nuestra vida, la importancia de mantener nuestros ríos lo más sanos posible. Una historia de cómo junto a unas ramas muertas la vida se abre camino a la menor oportunidad!! 


Técnicamente, la fotografía no me resulto nada fácil. Se termina haciendo incomodo o pesado al tener que estar mucho tiempo de cuclillas. La cámara estaba situada a escasos centímetros del suelo para magnificar las hojas y una vez establecidos los parámetros en cámara, me mantuve allí bastantes minutos ya que soplaba de forma intermitente el suficiente viento como para que ninguna hoja saliese nítida. No quería congelar el movimiento, quería la cascada con una larga exposición, pero con textura tanto en ella como en el río, pero también quería la planta lo suficientemente nítida como para apreciar detalle en todas sus hojas, aunque al final, si se aprecia cierto movimiento en algunas. 

Pero estaba contento con el resultado. 

 

🔴 Equipo utilizado para crear las imágenes: Leica SL2-S + Vario-Elmarit-SL 24-70mm f/2.8 ASPH


Leica SL2-S


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